lunes, 15 de abril de 2013

HEROÍSMO VACÍO ¿QUÉ DE NOSOTROS?



Año 1942, Isla de Guadalcanal, en plena guerra mundial. Dos potencias, América y Japón, se enfrentan en esta perdida isla del Pacífico. Los americanos desembarcan y los japoneses, apostados y tenaces tras sus fortificaciones se les enfrentan fanáticamente. La batalla ruge noche y día con terrible pérdidas por ambas partes.

En el Estado Mayor japonés, cuyos mandos están acostumbrados a continuos triunfos, reina Ia confusión por Ia inesperada marcha de Ia campaña. El coronel Kiyono lchiki, hombre valiente y con notable capacidad y experiencia, no consigue obligar a los americanos a reembarcarse y abandonar Ia isla, a pesar de su profesionalidad y de los denodados esfuerzos de sus colaboradores y sus tropas.

Sus hombres perecen a centenares en el curso de los encarnizados ataques que acometen, pero los americanos resisten, obstinados y bien pertrechados. ¡lchiki se suicida! Su honor le obliga ante su fracaso.

En el cuartel general japonés, cada uno de los generales japoneses expresa su opinión basada en su gran experiencia desde el comienzo de la, hasta entonces, victoriosa guerra. El general Kawaguchi lanza una lacónica opinión sobre el fracaso de los denodados esfuerzos de las tropas japonesas. Se limita a decir: “¡Falta de interés!” Y esto, a pesar de los fanáticos ataques, y las tremendas bajas sufridas por sus valientes soldados.
¡Falta de interés!

Esta frase nos puede hacer pensar a todos sobre Ia situación de los creyentes cristianos en Ia época actual. No conozco hoy a nadie que, por su fe, haya dado su vida y derramado su sangre, o que haya hecho esfuerzos tan heroicos y abnegados como aquellos japoneses que luchaban y morían de buen grado por su patria y su emperador. No unos pocos japoneses, sino una multitud. Millones de ellos.


Hay toneladas de tinta trazada en páginas muy eruditas y bien documentadas, que dan toda clase de explicaciones y dictámenes sobre la situación del cristianismo actual. Los optimistas creen que hay crecimiento. No vamos a contrariarles; que se molesten y echen cuentas. Pero mi criterio responde a una diagnosis sencilla y, lamentablemente, evidente: el denominador común de los males de tantas iglesias es... ¡Falta de interés!

1 comentario:

  1. MUY CIERTO, LOS CRISTIANOS HEMOS CONVERTIDO NUESTRA FE EN SIMPLE RETORICA, DESCUIDANDO QUE ES UNA RELACION CON DIOS, DONDE EL INTERVIENE EN NUESTRO VIVIR SI EN VERDAD LO BUSCAMOS DE TODO CORAZON.

    DIOS TENGA MISERICORDIA DE NOSOTROS Y NOS ENVIE MUCHOS " valiente japoneses espirituales", para su gloria y honra, amen.

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