EL INDIFERENTE ESAÚ, A LA BENDICIÓN DE SU PADRE
Me atrevo a poner aquí una especie de admonición sobre la marcha del cristianismo, cuando observo la dejadez de tantos y la imagen que proyecta de sí misma.
Es
parte de un librito que hice hace ya unos veinte años. Entonces yo era más
joven y estridente, y trataba con todas las confesiones que aceptaban la
divinidad de Jesús.
No
estoy haciendo una acusación que me alcanzaría a mí también, pues estoy hecho
de la misma pasta que todos, y en la dejadez de todos participo.
Pero
tal vez habrá alguien que lea la
Biblia , sea tocado por el Espíritu la
creerá íntegramente, y al final dirá "esto es lo mío", y
nos pondrá a todos los cristianos en un compromiso realmente
incómodo.
Allá
va el disparo. Perdón a todos los que hacen y a los que no hacen. No busco otra
cosa, que avivar en el Espíritu a los cristianos de cualquier denominación,
para que vayan a la verdad. A los que contemplan el misterio de Dios, y tienen
varias maneras de concebirlo.
"Jesucristo es
el Señor" y en esto nos basamos todos los cristianos.
Que
sea realmente como se ha dicho anteriormente es otra cosa. En los próximos escritos
lo veremos todos.
No
podemos calificar a nadie, porque eso es oficio de Dios. Él sabe. Confiemos en
su criterio y vivamos en paz. Nadie se sienta acusado.
Todos
se sientan concernidos y amonestados.
Si
este escrito ofende a alguien no es mi intención. Solo que pienso que si
consigue que alguien comprenda y rectifique, doy por buenas las críticas y los
reparos que otros pongan.
De
ninguna manera, quiero salirme de la ortodoxia cristiana. Admito refutaciones
argumentadas y serenas de quien sepa mejor que yo de estas cuestiones.
Solo
me limito a hacer la llamada de Jesús.- ¡Seguidme!
AMDG
El pasaje bíblico armoniza muy bien con la idea que expresas.
ResponderEliminarLos cristianos nos servimos de los "platos de lentejas" que encontramos a nuestro paso, por comodidad.
Vayamos al Padre, a recibir la verdadera bendición, por la fe en nuestro Señor Jesucristo, amén.
Saludos y bendiciones, en Cristo, amén.